ENSAYO CRIMINOLOGIA_GRUPO 2
"AÑO DEL BICENTENARIO DEL PERÚ: 200 AÑOS DE INDEPENDENCIA"
UNIVERSIDAD PRIVADA DE TACNA
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICA
TRABAJO: Ensayo criminología Lawfare en Latinoamérica
ASIGNATURA: Criminología
INTEGRANTES:
Thamara Poma Vargas
Joel Ponce Espinoza
Cinthia Ticahuanca Antonio
DOCENTE
Alberto Pajuelo
TACNA - PERÚ
2021
TESIS: Modalidad selectiva penal mediático-judicial
CRIMINOLOGÍA LAWFARE EN LATINOAMÉRICA
INTRODUCCIÓN:
Creación
del término lawfare lawfare , es una palabra que ganó expresión en el contexto
militar de Estados Unidos, pero que se ha extendido a las discusiones políticas
contemporáneas. Lawfare significa el uso de la ley como arma de guerra,
generalmente en nombre de un discurso de seguridad nacional y protección del
estado del enemigo.
El concepto de lawfare creado por Dunlap, un militar
estadounidense, considerado el padre del término, utilizó la guerra de la ley
para criticar el discurso del derecho internacional de los derechos humanos que
lo insatisfecho, ya que deslegitimó las intervenciones militares estadounidenses
e israelíes. El lawfare se convierte en un instrumento del derecho orientado a
fines políticos y estratégicos que crean peligro en las bases democráticas. Por
otro lado el uso de los medios de comunicación en la guerra jurídica se
convirtió en un fenómeno que buscan homogeneizar la opinión pública y tramar
golpes al enemigo, destrozando cualquier imagen positiva que tenga. Por lo
señalado antes Eugenio Raúl Zaffaroni, señala que “las noticias falsas crean
realidad, porque la comunicación es un campo de lucha donde todos intentan crear
la realidad según sus intereses” Por ende, en la lógica del lawfare, para llegar
al poder, o permanecer en él, los medios de comunicación y la difusión a través
de las redes sociales se utilizan como principal instrumento. Para ello,
aprovecha una cierta vulnerabilidad política de la población, que anhela cambios
y que se satisfagan sus creencias, para que la información sea aún más
difundida. Lawfare en América Latina Para empezar, primero, restos de dictaduras
emergen como un Estado de excepción, que distingue lo democrático de lo
autoritario. Esos espacios de autoritarismo y no democracia, vacíos de derechos,
conviven con la sociedad democrática. Estos espacios de autoritarismo, sin
embargo, pueden ser de mayor o menor grado, dependiendo del nivel de desarrollo
de la democracia en el lugar analizado. Los países periféricos, como los de
América Latina, son objetivos más poderosos para que se instale la excepción
permanente. En América Latina, según Zaffaroni, corren dos modelos antagónicos:
uno de democracia constitucional formal, que se aplica a los poderosos y
controladores del sistema; y la excepción, del estado policial, que suspende los
derechos de los enemigos. asimismo el establecimiento y mantenimiento de
regímenes de excepción respaldados por el lawfare. la ley podría usarse para
legitimar prácticas antidemocráticas y autoritarias más fácilmente. (Carvalo,
2021) DESARROLLO: PUNTOS QUE ABRE EL LAWFARE O GOLPE POR GOTEO CON RELACIÓN A LA
DEMOCRACIA, EL SISTEMA PENAL Y LOS MEDIOS EN LATINOAMÉRICA: TODO PRESO ES
POLÍTICO: Enfatiza en el punto que hay un golpe Por goteo qué quiere decir qué
trata de explicar de los albores del derecho moderno o redundante cambiante
también la ley objetiva racional y valorativa proclamando en sí los valores
decisivos Que tienen evidente ley jerarquía gubernamental con terreno procesal
que lo evidencia en alteración de reglas del uso de figura arrepentido y también
uso de prisión preventiva por causas no previstas legalmente los términos de
golpe por goteo se aplican valorada mente en la ley según impuesto por el
territorio cercano de la sociedad afectada como por ejemplo una carta magna qué
es lo que relaciona el hecho de mantener una sociedad estable y no endeble por
otro punto congruentes podemos observar que la discrecionalidad de la aplicación
de la ley se evidencia en regla de competencia omitiendo los intereses políticos
y las posiciones ideológicas detrás de cada pronunciación. Más aún el derecho
humano por encima de todo una causa política como la situación se repite con
relación a interrupción voluntaria del embarazo un caso también fortuito la
misma conducta para hacer una acción legal a un delito desde el más simple qué
es un hurto o estafa hasta el más grave que podría ser un asesinato o secuestro
efectivamente la causa como posición Pertinente para el departamento de Justicia
que va a encargarse de objetar todo tipo de conducta con claridad para dar el
punto que habré. GEOPOLÍTICA Y NEOLIBERALISMO: LOS INTERESES NORTEAMERICANOS EN
LATINOAMÉRICA Era el tiempo de retomar la tendencia originaria por la
mundialización y ahogar la experiencia del proceso anticapitalista (más allá de
opiniones críticas sobre ese contenido) emprendido entre 1917 y 1989/91. Eran
tiempos de ofensiva liberalizadora del capital. Entre otros procesos, ese es el
marco de los nuevos emprendimientos por la integración regional. Los
antecedentes de la integración son remotos, pero la lógica liberalizadora impone
el sello a los procesos que se fueron imponiendo en las últimas cuatro décadas,
entre 1975 y 2015, y más específi camente, en el tiempo transcurrido desde la
ruptura de la bipolaridad con la caída de la experiencia socialista en el este
de Europa (1991). Partimos de la hipótesis relativa a que las experiencias de
integración en los últimos 25 años están preñadas de liberalización, de libre
cambio, libre competencia y libre mercado, salvo escasas experiencias que
intentan marchar a contramano de la orientación principal, especialmente en
Nuestramérica. Lo que nos proponemos abordar en esta presentación son los
límites a los procesos de autonomía nacional en el marco de la integración
hegemonizada por la liberalización, en tanto programa del gran capital
hegemónico en el sistema mundial. Afi rmamos que los protocolos de la
integración contemporánea son mecanismos de imposición de la liberalización, de
las condiciones de funcionamiento de la economía mundial y restringen los
intentos por el ejercicio de la soberanía nacional y regional que formulan
algunos proyectos políticos. El tema nos convoca al debate por la imaginación
social y política en una parte de la sociedad, relativa a que esos procesos de
integración pueden modifi carse desde adentro del propio capitalismo, con el
solo ejercicio de la voluntad política. EL LAWFARE COMO ESTRATEGIA DE
GOBERNABILIDAD El alcance regional del fenómeno y las acusaciones de corrupción
discrecionales no como fin, sino como excusa en el marco de una agenda
geopolítica global coadyuvan a comprender al golpe por goteo como una
“estrategia de gobernabilidad”. Este concepto fue propuesto por el criminólogo
crítico norteamericano y profesor de la Universidad de Berkeley Jonathan Simon.
El profesor advierte que, desde los años 70’, operó un cambio en la política
estadounidense (y del mundo) en el que la agenda de justicia social
(distribución de la riqueza, acceso a la educación y la salud) fue desplazada
con el argumento de una “emergencia” (el aumento del delito). No se trataba de
que efectivamente hubiera una emergencia o un real aumento del delito común,
sino de infundir miedo y un sentimiento de inseguridad (Kessler 2009) para
llevar a cabo políticas neoliberales de ajuste bajo la cortina de la pelea
contra el delito. Simon agrega que la “guerra contra el delito” tuvo la
particularidad de otorgar poder concentrado al Ministerio Público de la
Fiscalía: “la guerra contra el delito ha transformado a los fiscales
estadounidenses en un importante modelo de autoridad política, al tiempo que les
ha otorgado una enorme jurisdicción sobre el bienestar de las comunidades con
poca atención a la falta de responsabilidad democrática” (Simon 2007, 33). Los
fiscales aparecieron desde entonces como representantes del interés cívico y de
las víctimas, y como los grandes contrincantes morales de los acusados, poniendo
en juego las garantías constitucionales que protegen a éstos últimos. En el
lawfare, el delito específico que se usa para gobernar bajo el paradigma
neoliberal mientras se mantiene obnubilada a la población bajo falsas
emergencias es la corrupción. Aquí también, la resolución de la emergencia se
pone en manos de jueces y fiscales estrella en el fuero federal. Es decir, en el
golpe por goteo, la estrategia se redirige específicamente al delito de
corrupción como mecanismo para aislar moralmente a los acusados y acusadas,
poner al poder judicial como representante legítimo de los intereses ciudadanos
a los que se les “está metiendo la mano en el bolsillo”, y crear una cortina
mediática para correr el eje mientras medidas orientas a imponer la agenda
neoliberal en desmedro de la justicia social pasan desapercibidas. En fin,
mientras Simon nos advirtió sobre el uso del delito común como estrategia de
gobernabilidad en el siglo pasado, hoy toca llamar la atención sobre el uso de
acusaciones sobre delitos de cuello blanco de políticos adversarios como
estrategia de gobernabilidad en el siglo XXI. Es decir que el lawfare aparece
bajo los ropajes de la lucha contra la corrupción, pero constituye en realidad
una estrategia de gobernabilidad para disciplinar a las dirigencias de nuestra
región en nombre de la transparencia y los valores ciudadanos. CRIMINOLOGÍA
MEDIÁTICA E INFLUENCER PARA PONER EL SELLO DE CORRUPTO Los medios de
comunicación concentrados abordan la corrupción sin el saber penal y sin el
saber criminológico. En su lugar, usan a periodistas con una agenda política
para crear ideas distorsionadas sobre lo que sucede, dándolas como verdad
absoluta. Esto es la criminología mediática: los medios concentrados de
comunicación reemplazan el análisis serio y responsable de temas importantísimos
para la sociedad como la cárcel, el delito, la seguridad, la corrupción, la
reforma judicial y, en su lugar, transmiten falsedades o verdades distorsionadas
para crear ciertas ideas y presionar a los poderes políticos opositores. Los
programas de noticias y los diarios le pregunten al Dipi o a Viviana Canosa cómo
solucionar el covid, en lugar de a los científicos y científicas que estudian el
tema, porque el objetivo no es informar sino deslegitimar el plan de vacunación
oficial. Con la misma lógica, cualquiera habla de cómo reformar la justicia o
frenar la corrupción ya no para realmente mejorar el sistema sino con el
objetivo de generar un gran impacto mediático contra los indicados como
corruptos. El gran problema de todo esto es que las ciudadanas y los ciudadanos
que trabajan todo el día y que además tienen familia, amigos, hobbies,
probablemente no tiene el tiempo, ni las ganas ni el conocimiento para ponerse a
ver qué hay detrás de cada noticia, chequear si es verdad y reflexionar
largamente al respecto. Al final, la ciudadanía termina sin saber qué es lo que
realmente está pasando, sino recibiendo slogans sin fundamento. Entonces, la
corrupción deja de ser un problema estructural y complejo y se reduce a “se
robaron dos PBI”. La corrupción no se analiza como un problema general de casi
todas las sociedades actuales y que atraviesa a todos los partidos políticos,
sino que se convierte en “corrupción k”. No se dice que es básico de cualquier
democracia el respetar un proceso penal antes de imponer un castigo, sino que
apenas se presenta una denuncia se habla de “impunidad”. Todo esto se agrava
porque hoy en día no tenemos solo a los medios de comunicación concentrados en
diarios, televisión y radio, sino que también están las redes sociales que nos
bombardean con noticias 24x7. Esto es lo que podemos llamar “criminología
influencer”. Mucha de la información que tenemos en nuestras cabezas no sabemos
ni donde la leímos, ya que aparece cuando creamos en las redes sociales y leemos
miles y miles de posts de gente famosa, de influencers ¡y hasta de robots! Sí,
mucha de la información que circula en las redes ni siquiera está creada por
seres humanos sino por cuentas robotizadas para diseminar información falsa. Por
ejemplo, un estudio sobre la causa vialidad nacional contra Cristina Kirchner
mostro que un 80% de los comentarios generados en las redes fueron creados por
trolls. Es decir que ocho de cada diez comentarios que se esparcieron por las
redes y fueron consumidos por usuarios desprevenidos fueron producidos por
personas contratadas para escribirlos y así crear sentido y opinión pública.
Así, la criminología influencer, a través de personas y de logaritmos,
complementa la criminología mediática, ampliando y difundiendo la información e
incluso presentándola como chiste, meme, sticker, giff u otra forma de
entretenimiento. De esta forma, la criminología influencer llega a más gente y
se consume casi mecánicamente y a cada rato, bajo la sensación de que set trata
de entretenimiento o dispersión cuando en realidad en se está recibiendo data de
forma constante. ¿Entonces cómo se relacionan la criminología mediática y la
criminología influencer con el lawfare? El lawfare es la búsqueda de la
deslegitimación absoluta hasta lograr la muerte política y jurídica del oponente
politico a través de causas judiciales. El tema es que si yo presento una causa
penal contra Cristina mañana e incluso si arreglo con el juez y el fiscal para
que impulsen la causa, no se entera nadie y no sirve para destruirla ante la
sociedad. Entonces, es fundamental para el lawfare que la información sobre la
causa penal llegue a la gente de a pie, creando la idea de que el denunciado es
culpable. Para eso se necesitan medios de comunicación parados en la puerta de
los tribunales filmando cuando se presenta la denuncia. Para eso se necesitan
trolls y boots twitteando y posteando “nueva causa penal contra Cristina” sin
explicar nada. El gran riesgo de esta unión entre los medios de comunicación,
las redes, la justicia y la política corporativa es que se pone en juego la
democracia y el estado de derecho que es lo que asegura que cada uno de nosotros
se levante con la tranquilidad de que nuestros derechos van a ser respetados.
CONCLUSIÓN: Primera:el lawfare es visto como una amenaza real para las
democracias latinoamericanas, así como para la construcción histórica de la
democracia mundial. El lawfare pone a la democracia en grave peligro de
corrosión y, por ende, debe combatirse para reafirmar los pilares del Estado de
derecho democrático. Otro programado como un símbolo de guerra yahoo.es
prominente que se destaquen una sociedad en sí la ley se utilice más que todo
para redirigir esta sociedad y tener una paz social el territorio se tranquilo y
que progrese en común Pero conforme vamos viendo según el ser humano quiero
echarle criterio sería bien distinto según cada país que regula el único Cómo se
podría destacar los derechos humanos en general es que estaban los asociados El
lawfare consiste en el uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de
persecución política, destruir la imagen pública o inhabilitar a un adversario
político. Combina acciones que parecen legales con una gran cobertura mediática
que ejerce presión sobre el adversario y su entorno, haciéndolo vulnerable
acusaciones sin pruebas a través de expertos que manejen el lenguaje jurídico
buscan deslegitimar y perseguir personas públicas populares opuestas a los
intereses que se quieren privilegiar al poder judicial. Lo combina con un rol
importantísimo de los medios de prensa que accionan sobre la opinión pública lo
que se busca es lograr que el adversario pierda apoyos y también que no disponga
de posibilidad de reacción. Actualmente está siendo utilizado a escala mundial
en gobiernos con proyectos económicos neoliberales para distraer y dividir a los
sectores sociales que se ven afectados críticamente por estas políticas. Para
defender la democracia con el método lawfare pone en riesgo es importante
desenmascarar estos procesos judiciales y detectar cómo están accionando en
América latina. REFERENCIA BIBLIOGRÁFICA: Carvalo, R. (30 de Agosto de 2021).
Politize. Obtenido de Lawfare en América Latina: el derecho como arma de guerra:
https://www.politize.com.br/lawfare-na-america-latina/
http://www.pensamientopenal.com.ar/system/files/2015/01/doctrina37547.pdf
Revista Pensamiento Penal (ISNN 1853-4554), junio de 2021, No. 403
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